Interpretación consecutiva y simultánea

A diferencia de la traducción, la interpretación se basa en la transposición oral de un idioma a otro, en diferentes formas: consecutiva (con o sin toma de notas), simultánea (en cabina) o susurrada (chuchotage). El tipo de interpretación va en función del tipo de evento, las necesidades lingüísticas, aspectos técnicos y el tiempo.

Una buena interpretación requiere, no solo de la fluidez y agilidad con las que se manejan las lenguas de trabajo, sino una preparación previa a profundidad sobre la temática de la ponencia, discurso o reunión de trabajo, el ponente, el público, la jerga empleada dentro del sector y demás variables que puedan surgir en torno al tema, con el fin de proporcionar un discurso coherente, claro y en consonancia con el contexto, sin olvidar la fluidez y un ritmo adecuado.

Como intérprete, es muy importante tener una amplia cultura general y estar al día con la actualidad nacional e internacional en temas de diversa índole en todas las lenguas de trabajo, con el fin de transmitir de la manera más fiel posible la información y la sensación que desea el ponente.